Diario Clarín - Entrevista con Julieta Díaz: "No me la creo ni ahí"
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Diario Clarín - Domingo 7 de enero de 2001
Artistas y compañía: Julieta Díaz "NO ME LA CREO NI AHI"
De ser una más del elenco de Campeones pasó a protagonizar Ilusiones junto a Oscar Martínez y Catherine Fulop. Pidió que le tuvieran paciencia.
Por Silvina Lamazares
- ¿Sentís que subiste varios escalones de golpe?
- No tomo mucha conciencia de lo que me está pasando. De todos modos, es un
protagónico liviano el que me tocó en Ilusiones (a las 22, por Canal 13).
- Los protagónicos son protagónicos.
- Sí, es cierto. Este es un tema que debería tratar en terapia. Me cuesta aceptar eso de ser pro-ta-go-nis-ta junto a Oscar Martínez y Catherine Fulop... Es muy recurrente en mí no poder darles verdadera dimensión a algunas cosas. Me veo aparecer tercera en los títulos de la tira y digo: ¿qué pasó?
- Y ¿qué pasó?
- No sé, algo increíble. Supongo que debe ser una cuestión de marketing, no es que de pronto sea la gran actriz argentina. No me la creo ni ahí. ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? ¿Cómo que vengo ahí nomás de Oscar y de Catherine y antes de varios grandes? Para mí es un honor enorme.
- ¿Te pesa el punto?
- Un poco sí, pero no lo digo desde la queja, ni mucho menos. Es un rollo mío. Me cuesta bancarme los crecimientos. El otro día, por ejemplo, me invitaron a Siempre listos y estaba solita con los conductores.
- ¿Y con quién querías estar?
- No sé, siempre que hice fotos o fui a programas estuve con un grupo de actores. Por eso me sentía un poco rara. También me sigo poniendo nerviosa cuando dicen acción. Y está bueno que eso me pase todavía. Ojalá me pase siempre.
- ¿Te paraliza?
- No, porque la tira te da acostumbramiento y ritmo. Pensá que yo hice a Carla (su personaje de Campeones) durante 350 capítulos. Calculale 5 escenas por capítulo... Te da más de 1.500 escenas. Es un entrenamiento espectacular. Y te abre quinientas puertas. Estando en Campeones, por ejemplo, me llamó Darío Grandinetti para hacer teatro. Eso es la popularidad, no sé si fue por mi talento... Me desvalorizo un poco, ¿no?
- ¿Lo tratás en terapia?
- Sí, claro. Dice que me cuesta ser protagonista en la vida. Lo que pasa es que se me dio todo muy rápido en esta carrera y no me resulta fácil adecuarme a tanto cambio. Yo tengo 23 años y varios sueños cumplidos ya. Estudio actuación desde los 15, debuté a los 17 (en la miniserie Bajamar), hice un par de bolos y enseguida me llegó lo de Carla.
Su Carla era una malcriada extrovertida, que poco y nada tiene que ver con la Maia Carregal de la nueva tira de Pol-ka (la productora de Adrián Suar). Para componer a esta tímida representante de artistas de varieté, debió cortarse el pelo y quitarse los rulos de su anterior criatura de ficción. Por estos días ya quedó claro que se enredará con el mago que compone Martínez.
-Yo conozco un montón de personas talentosísimas que la están remando desde hace años en esta profesión y no pegan nada en tele. Les faltó suerte.
- ¿Se llega con suerte?
- Además. Es estar en el momento justo, en el lugar indicado, con la persona clave. Ojo, yo la he pateado, también.
- ¿Suar es lo que vos llamás una persona clave?
- El me dio y me da mucha confianza. Cuando mi representante me dijo el año pasado, un día antes de mi cumple, que había arreglado con él para que yo trabaje en Ilusiones me asusté un poco. Después me junté con Adrián en Pol-ka y hablamos bastante.
- ¿Qué le dijiste?
- Que me tuviera paciencia. Y gracias.
CHICA DE BARRIO
La sensación térmica marca 38 grados y eso que son las ocho de la noche. Atrás quedaron varias horas de grabaciones. El calor y el cansancio, entonces, le impusieron a Julieta Díaz un look de antidiva total. De todos modos, se intuye que, con frío y descanso, la imagen pueda ser la misma. Lo suyo es la sencillez, se nota. Cara lavada. Descalza. Gestos de placer frente a un viejo ventilador de pie, instalado en el living de su departamento de Monserrat. Fotos achinchadas a las paredes, un póster de Elvis Presley, pocos adornos, el teléfono sobre un banquito y un colchón contra el piso a modo de sillón. Pintura, sin estridencias, de una bonita chica de barrio, que le hizo un olé a los códigos de la fama.
Escrito desde Jan 7, 2001, 3:45 AM de la dirección IP 200.42.0.46