«Señor: Dame una buena digestión y naturalmente alguna cosa que digerir. Dame la salud del cuerpo con el buen humor necesario para mantenerla. Dame un alma sana, Señor, que tenga siempre ante los ojos lo que es bueno y puro, de manera que frente al pecado no me escandalice, sino que sepa encontrar la forma de ponerle remedio. Dame un alma que no conozca el aburrimiento, los refunfuños, los suspiros y los lamentos y no permitas que me tome demasiado en serio esa cosa tan invasora que se llama "yo". Dame el sentido del humorismo, dame el don de saber reír de un chiste, a fin de que sepa traer un poco de alegría a la vida y hacer partícipes a los otros. Amén». Tomás Moro (1478-1535)

Santo Tomás Moro, ruega por nosotros.

Nueva dirección del Foro: http://miarroba.com/foros/ver.php?id=390873


 


Para aclarar, que es un escudo constitucional y no y cual es el origen y significados

by Manuel

 
http://personal.telefonica.terra.es/web/igt/Hespanya.htm
(en la página se pueden ver las imágenes)

REGULACIÓN ACTUAL DEL ESCUDO DE ESPAÑA

Contrariamente a lo que muchos piensan, el actual Escudo Nacional no está recogido en la Constitución de 1978. No es, por tanto, un escudo constitucional en sentido estricto. Curiosamente, en el ejemplar de la Constitución que se firmó por el Rey y por los constituyentes en 1978, figuraba el escudo con el águila de San Juan (que tampoco es el águila “imperial”, como se piensa) en la versión modificada por el Gobierno de Adolfo Suárez en 1977 y que tuvo una vigencia temporal muy corta (1977 a 1981)

La única referencia constitucional a los símbolos del Estado es la contenida en el artículo 4º.1, que describe la bandera de España: “está formada por tres franjas horizontales, roja amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas”. El número 2 del artículo 4º se refiere a las banderas de las Comunidades Autónomas. En consecuencia, en ningún caso es apropiado referirse a los escudos anteriores a 1981 como escudos “anti-constitucionales”, sino, en todo caso, como escudos “pre-constitucionales”.


La regulación actual del Escudo de España es la que se contiene en la Ley 33/1981, de 5 de Octubre (BOE del 19/10/81), que lo describe en los siguientes términos:

Artículo 1º: El escudo de España es cuartelado y entado en punta. En el primer cuartel, de gules o rojo, un castillo de oro, almenado, aclarado de azur o azul y mazonado de sable o negro. En el segundo, de plata, un león rampante, de púrpura, linguado, uñado, armado de gules y coronado de oro. En el tercero, de oro, cuatro palos, de gules o rojo. En el cuarto, de gules o rojo, una cadena de oro, puesta en cruz, aspa y orla, cargada en el centro de una esmeralda de su color. Entado de plata, una granada al natural, rajada de gules o rojo, tallada y hojada de dos hojas de sinople o verde. Acompañado de dos columnas de plata, con la base y capitel de oro, sobre ondas de azur o azul y plata, superada la corona imperial la diestra, y de una corona real la siniestra, ambas de oro, y rodeando las columnas una cinta, ambas de oro, y rodeando las columnas una cinta de gules o rojo, cargada de letras de oro, en la diestra "Plus" y en la siniestra "Ultra". Al timbre, Corona Real cerrada, que es un circulo de oro, engastado de piedras preciosas, compuesta de ocho florones de hojas de acanto, visible cinco, interpoladas de perlas y de cuyas hojas salen sendas diademas sumadas de perlas, que convergen en el mundo de azur o azul, con el semimeridiano y el ecuador en oro, sumado de cruz de oro. La corona forrada de gules o rojo.

Artículo 2º: El escudo de España, tal y como se describe en el artículo anterior, lleva escusón de azur o azul, tres lises de oro puestas dos y una, la bordura lisa de gules o rojo, propio de la dinastía reinante.



El modelo oficial del Escudo y sus usos se establecieron por el Real Decreto 2964/81, de 18 de diciembre (BOE del 19/12/81), y las especificaciones técnicas del mismo en el Real decreto 2267/82, de 3 de septiembre.



En septiembre de 1999 se aprobó el Manual de Imagen Institucional de la Administración General del Estado, con instrucciones sobre el uso y diseño del escudo en el ámbito de la Administración del Estado, departamentos ministeriales, etc.



Ver referencia en: http://www.igsap.map.es/imagen/normativa.htm,

y Manual en: http://www.igsap.map.es/imagen/manual.htm.


Tanto la descripción heráldica del Escudo que se hace en la Ley de 1981, como el posterior modelo oficializado por el Real Decreto 2964/81, de 18 de diciembre han sido muy criticados por los especialistas en heráldica. En particular se ha criticado el tono elegido para el púrpura del león, más bien tirando a rosa. La definición de dichos colores corrió a cargo del Instituto Daza de Valdés del CSIC, que eligió este tono siguiendo la indicación recibida de que se alejara lo más posible del morado.



En cuanto a la descripción heráldica, resulta más adecuada la que se contiene en el libro de Vicente de Cadenas y Vicent y Ampelio-Alonso de Cadenas y López, “Heráldica de las Comunidades Autónomas y de las Capitales de Provincia”:



Escudo cuartelado: 1.°, en campo de gules, un castillo, de oro, almenado, mazonado de sable y aclarado de azur; 2.°, en campo de plata, un león rampante, de púrpura, entero, linguado de gules, uñado y coronado de oro; 3.°, en campo de oro, cuatro palos, de gules, y 4.°, en campo de gules, una cadena, de oro, puesta en orla, cruz y aspa, centrada de una esmeralda, de sinople. Entado en plata, con una granada, de su color, rajada de gules y tallada y hojada de dos hojas, de sinople. Escusón ovalado, de azur, con tres flores de lis, bien ordenadas, de oro. Bordura del escusón de gules.

Va timbrado el escudo de España de una corona real cerrada, que es un círculo de oro engastado de piedras preciosas, sumado de ocho florones de hojas de acanto de oro (cinco vistos), interpoladas de perlas de cuyas hojas salen otras tantas diade­mas, de oro, sumadas de perlas que convergen en un mundo, de azur, con el ecuador y semimeri­diana de oro, sumado de una cruz de oro, y la corona forrada de gules.

Acompañado de dos columnas de plata, sobre on­das de azur y plata (tres y dos), con basa y capi­tel, de oro, sumadas, la diestra, de una corona imperial de Carlos V (corona del Sacro Imperio Romano y Germánico), y la siniestra, de la Real de España, y rodeando a cada columna, una cinta. de gules con la leyenda «plus» en la diestra y «ultra» en la siniestra, en letras de oro.


Antecedentes históricos y mitológicos

El Escudo de España es el resultado de un largo proceso histórico que comienza con la Reconquista y que concluye con la restauración monárquica en la persona de S.M. Don Juan Carlos I, por obra de la constitución de 1978. Durante este periodo se han ido conformando los diferentes elementos que se integran en el escudo, hasta constituir una representación simbólica de la realidad histórica y política que es España, pero éste no ha sido un proceso lineal, sino que ha pasado por muchas etapas.

Si hacemos caso al Marqués de Avilés, en su “Ciencia Heroyca” publicada en 1725 y reeditada en 1780, el primer rey que usó una insignia propia fue el mitológico Brigo I, cuarto Rey de España, hijo de Jubala, nieto de Ibero y bisnieto de Tubal (nieto de Noé), que usó un castillo; los reyes suevos traían por insignia un dragón verde; Ataúlfo, el primer rey godo de España, traía un cuartelado, el primero de gules y una corona de oro, segundo de oro y tres fajas de sable, tercero de plata y un león de gules, y cuarto de oro y otro león de gules; y Wamba y sus sucesores usaron un león de gules sobre ondas azules. Para el Marqués de Avilés, el castillo de Castilla y el león de León, no son sino los mismos emblemas que usaron Brigo y los Reyes Godos.

Más recientemente, en el libro “Los Símbolos de España”, publicado en 2000 por el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, dirigido por Carmen Iglesias, se describe el proceso histórico que lleva a la adopción en 1981 del actual Escudo Nacional. La parte correspondiente al Escudo ha sido elaborada por Faustino Menéndez-Pidal de Navascués, de la Real Academia de la Historia, que inicia su obra en la Hispania Romana, entendiendo que desde entonces se consideraban unidos los pueblos peninsulares, y concede gran importancia también al referente visigodo, como fuente iconográfica para los reyes de los reinos de la Reconquista y de los fugaces "Imperator Hispaniae", de Asturias, León y Castilla.

Para Menéndez-Pidal hay dos elementos de capital transcendencia para la formación del escudo español antes del siglo XIX. El primero de ellos es cuando el rey castellano Fernando III recibe en 1230 la Corona de León y crea el emblema de unión de los dos reinos: el escudo cuartelado con los de Castilla y León alternados. Este escudo constituyó el "principio, núcleo y resumen de las armas de los reyes de España" que se respetó hasta la Revolución de 1868, se retomó en la Restauración de 1876, perduró hasta la segunda República, y, finalmente, sobrevivió desde 1938 hasta 1981. Y el segundo es el Escudo que los Reyes Católicos acordaron con motivo de su matrimonio en 1469.

No podemos decir, sin embargo, con propiedad, que los sucesivos escudos que han usado los diferentes monarcas representaran al Estado, sino que, por el contario, se trataba de armas personales del monarca, que por extensión se aplicaban a sus Reinos y a los respectivos territorios por ellos gobernados. Es el Gobierno Provisional de 1868 el que, al dotarse de un emblema igualmente provisional, crea el símbolo propio del Estado, diferente del del monarca, diferenciación que ya perduraría hasta nuestros días.



LOS REYES CATÓLICOS

Como se ha dicho, el segundo elemento conformador del actual Escudo de España fue el que forjaron en 1475 los Reyes Católicos, en el que tomando como base el de Fernando III, sumaron a las armas de Castilla (de gules, y un castillo de oro, almenado de tres almenas, con tres homenajes, el de en medio mayor y cada homenaje también con tres almenas, mamposteado de sable y aclarado de azur) y León (de plata y un león de púrpura, coronado de oro, lenguado y armado de lo mismo) las de Aragón (de oro y cuatro palos de gules) y las Dos Sicilias (partido y flanqueado, jefe y puntas de oro y cuatro palos de gules, flancos de plata y un águila de sable, coronada de oro, picada y membrada de gules), y luego el signo parlante del reino de Granada (de plata y una granada al natural, rajada de gules, tallada y hojada de dos hojas de sinople), tras la conquista del reino nazarí en 1492.


El primero de los escudos que puede considerarse Escudo de España es, por tanto, éste en el que con el águila de San Juan como soporte, se representaba de forma intencionada y políticamente equilibrada ("Tanto monta, Monta tanto") a las dos mayores entidades políticas existentes en la Península Ibérica a finales del siglo XV: la Corona Castellano-Leonesa, que se extendía de norte a sur de la península, desde el Cantábrico al Mediterráneo, y que comprendía los territorios de las actuales Comunidades Autónomas de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, La Rioja, Castilla y León, Madrid, Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia, Andalucía y Canarias; y la Corona de Aragón, o Confederación Catalano-Aragonesa, que agrupaba a las actuales Comunidades Autónomas de Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana e Islas Baleares, además de otros territorios extra-peninsulares, repartidos por la cuenca mediterránea.

Unidos ambos reinos bajo la misma Monarquía, son el origen más inmediato de la España actual, cuya extensión territorial no quedó, sin embargo, completa hasta la reconquista de Granada en 1492 y la posterior incorporación del Reino de Navarra a la Corona de Castilla, tras su conquista por Fernando El Católico en 1515.


Éste es el escudo que sirvió de inspiración para el que el régimen de Franco adoptó tras la Guerra Civil y que, con ligeras variaciones, estuvo vigente hasta la promulgación de la Ley 33/81, de 5 de octubre, por la que se establecía el nuevo Escudo de España, que muchos denominan “Escudo Constitucional”. En el modelo escogido por el Régimen franquista las armas del Reino de las Dos Sicilias fueron sustituidas por las de Navarra que no figuraban en el escudo originario (entre otras cosas porque la incorporación de Navarra a la Corona de Castilla fue posterior a la muerte de Isabel La Católica), al contrario que la representación del Reino de Granada que se incorporó a las armas reales a partir de 1492. Y éste es también el modelo básico que, con las variantes impuestas por los usos, modas y circunstancias de cada momento, ha perdurado hasta nuestros días.


DINASTÍA DE AUSTRIA

Como resultado de la política de alianzas matrimoniales de los Reyes Católicos, a la muerte de Fernando en 1516, hereda las Coronas de Castilla y de Aragón, su nieto Carlos de Habsburgo, hijo de Juana I “la Loca” y Felipe I “el Hermoso”, y nieto del Emperador Maximiliano de Austria por línea paterna.


La herencia hispánica en la Genealogía de Carlos V

Las armas de Carlos I añaden a las de Castilla, León, Aragón, Dos Sicilias y Granada, presentes en el escudo anterior, las de Austria (de gules y una faja de plata), Borgoña antiguo (bandado de oro y de azur con bordura de gules) Borgoña moderno (de azur, sembrado de flores de lis de oro y bordura cam­ponada, cantonada de plata y gules), Brabante (de sable y un león de oro, coronado de lo mismo, lenguado y armado de gules), Flandes (de oro y un león de sable, lenguado y armado de gules) y Tirol (partido de plata y un águila de gules, coronada, picada y membrada de oro, cargado el pecho de un cre­ciente trebolado de lo mismo). Carlos I incorpora también las columnas de Hércules con la leyenda “Plus Ultra”, en representación del Imperio ultramarino, y rodea el escudo con el collar del Toisón de Oro, como soberano de dicha Orden.


Armas de Austria, Borgoña antiguo, Borgoña moderno, Brabante, Flandes y Tirol

Al ser coronado Emperador en 1519, timbra el escudo con la corona imperial y acola el águila bicéfala imperial austriaca. A partir de 1520 sustituye el cuartel correspondiente a Aragón y Sicilia, por otro en el que se incorporan las armas de Jerusalén, Hungría y Navarra.


Felipe II, Felipe III y Felipe IV, así como Carlos II (1556-1700), descargan el escudo de ornamentos externos, sustituyen la corona imperial por la real (abierta o de cuatro florones, tres de ellos vistos), manteniendo el Toisón, que a partir de entonces permanecerá en todos los escudos reales. En 1580, Felipe II se proclama rey de Portugal (de plata y cinco escudetes en azur puestos en cruz con cinco bezantes o dineros en plata puestos en sotuer, bordura de gules con siete castillos de oro) e incorpora las armas del nuevo reino al escudo, que se mantienen hasta que reconoce la independencia portuguesa en 1668, reinando Carlos II “el Hechizado”.



Sobre la heráldica de Carlos I a Felipe IV, ver interesante artículo en:

http://sapiens.ya.com/jrcuadra/jr-heral.htm




La Dinastía Borbónica se instaura en España tras la Guerra de Sucesión que se desata al morir Carlos II sin heredero. El primer monarca de esta dinastía es Felipe V, nieto de Luis XIV de Francia. El escudo de Felipe V (1700-1759), mantiene todos los elementos del anterior, pero cambia el diseño y distribución de los mismos: las armas de Flandes y Tirol aparecen ahora en cuarteles separados, en punta del escudo, en lugar de en el escusón en que figuraban anteriormente, y se añade un nuevo escusón central con los lises de la casa de Borbón, con la bordura en gules para distinguirse de los franceses. Sigue utilizando el Toisón de Oro (considerándose con derecho a ostentar la jefatura de la Orden y provocando la escisión en la misma) y añade a éste el de la Orden francesa del Espíritu Santo. Con frecuencia el escudo adopta forma ovalada o redondeada, siguiendo la moda francesa. El diseño de la corona se moderniza, adoptando la forma actual, de ocho florones (cinco vistos), y se reserva la de cuatro (tres vistos) para el príncipe de Asturias.

A Felipe V, con el breve reinado de Luis I en medio (9/2-21/8/1724), le siguen Fernando VI (se utiliza el ordinal castellano -Fernando el Católico se coronó como Fernando V de Castilla-) y Carlos III.

Carlos III (1759-1788) realiza una importante reforma en el escudo: aparte de introducir en éste las armas de los Ducados de Parma-Médicis (de oro y seis flores de lis de azur distribuidas de arriba a abajo, una, dos, dos y una) y Toscana-Farnesio (de oro y cinco roeles de gules distribuidos en el campo de arriba a abajo, dos, dos y uno, un tortillo de azur en jefe cargado de tres flores de lis de oro), en representación de su herencia italiana; también sustituye el Collar de la Orden del Espíritu Santo por el de la que él mismo crea y que lleva su propio nombre, manteniendo el Toisón de Oro.

Con estos añadidos, Carlos III deja establecidas lo que serían a partir de ese momento las Armas Reales de España.


A Carlos III le sucede Carlos IV, que no introduce ningún cambio en el escudo, salvo los puramente ornamentales.

La nueva dinastía concede mayor preeminencia a la Corona de Castilla en todos los aspectos, y esto se manifiesta también en la Heráldica: desde Carlos III las armas de Castilla y León ocupan la posición central en el escudo, y, con frecuencia, se prescinde de todas las demás en un modelo simplificado (conocido como “escudo pequeño”) que únicamente lleva las de Castilla, León y Granada, sumadas del escusón con los lises borbónicos y rodeados a veces del Toisón de Oro.




Reinstaurada la dinastía borbónica en 1813, Fernando VII recupera el escudo de Carlos III. Su hija, Isabel II, mantiene el mismo modelo, aunque se utiliza con frecuencia la versión simplificada con las armas de Castilla, León y Granada y el escusón dinástico.




La Revolución de 1868 suprimió la dinastía borbónica, pero no la Monarquía. Tras la Constitución de 1869 se estableció un nuevo escudo, por primera vez previo informe de la Academia de la Historia. El nuevo escudo de España consistía en los cinco cuarteles tradicionales: Castilla, León, Aragón, Navarra y, entado en punta, Granada. Se suprime el escusón con las armas de la Dinastía Borbón-Anjou. El escudo se timbra con la corona mural, y se colocan las columnas de Hércules con el lema “PLUS ULTRA”, sin coronas. De este escudo sólo se conoce la representación que se hizo del mismo en las monedas de 5 pesetas y que sirvió como referencia para el escudo de la II República en 1931.

Éste es el primer escudo con la distribución de cuarteles que actualmente conocemos y el primero que puede considerarse propiamente como escudo nacional, ya que hasta entonces se trataba de armas dinásticas.



Las Cortes Constituyentes de 1868, proclamaron rey de España a Amadeo de Saboya, hijo de Víctor Manuel, rey de Italia. Amadeo y su esposa María Victoria llegaron a Madrid el día 2 de enero de 1871; juró ante las Cortes la Constitución de 1869 y fué proclamado rey de España con el nombre de Amadeo I. Abdicó de la corona el día 11 de febrero de 1873. Durante el efímero reinado de Amadeo I, se mantiene el escudo establecido por el Gobierno Provisional, con las únicas variaciones de restablecer la corona real y situar en escusón las armas de su familia con la cruz de Saboya (de gules y cruz .




El Gobierno de la I República recupera el escudo del Gobierno Provisional, con la corona mural.


Alfonso XII y Alfonso XIII, restablecen de nuevo el escudo dinástico, sin embargo, se utiliza con frecuencia un escudo simplificado, muy similar al actual, con la corona real cerrada, el escusón de la Casa de Borbón-Anjou y rodeado por el Collar del Toisón de Oro.



La II República recupera de nuevo el escudo de la I República y de la Revolución de 1868 y cambia la bandera, que no había variado desde Isabel II, por la tricolor: roja, amarilla y morada. Ver Decreto.



Sobre el origen de la franja morada en la bandera republicana, ver el interesante artículo de J.M. Erbez en http://es.groups.yahoo.com/group/vexilologia/files/tricolor.doc



El Régimen instaurado tras la Guerra Civil, después de unos momentos de confusión simbólica, había recuperado el 12 de febrero de 1938 la iconografía heráldica de los Reyes Católicos (incluidos el yugo y las flechas), sustituyendo las armas de Sicilia por las de Navarra, añadiendo las columnas de Hércules coronadas y una cinta con la divisa "una, grande y libre". De este escudo se hacen dos versiones, la completa, alternando el cuartelado de Castilla y León con el partido de Aragón y Navarra, y la sencilla, con los cuarteles en la disposición que había establecido el Gobierno Provisional en 1869.



El Real Decreto 1511/77, de 21 de enero, de la Presidencia del Gobierno (BOE de 1 de julio), por el que se aprueba el Reglamento de Banderas y Estandartes, Guiones, Insignias y Distintivos, establece un nuevo modelo del escudo. En su preámbulo se afirma que “Dado el tiempo transcurrido desde la aprobación por Decreto de 11 de octubre de 1945 del Reglamento de Banderas, Insignias y Distintivos y la necesidad de su actualización ante las nuevas circunstancias, autoridades y organización, se hace precisa la aprobación de un nuevo Reglamento…”

El principal cambio con respecto al anterior es que el águila de San Juan se presenta de forma azorada, es decir en disposición de emprender vuelo, cobijando bajo sus alas las columnas de Hércules, que hasta la fecha se encontraban por fuera de ellas, y que la cinta con la divisa “una grande libre” se coloca ahora por encima de la cabeza del águila. Se establecen igualmente dos modalidades de escudo, denominadas como “modalidad 1” y “modalidad 2”; la primera con las armas “completas” y la segunda “simplificadas”.

Este escudo estuvo vigente desde 1977 hasta su sustitución por el actual en 1981.







Escrito desde Jun 21, 2004, 7:43 PM

Respond to this message

Return to Index
Respuestas

Create your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement  

Nueva dirección del Foro: http://miarroba.com/foros/ver.php?id=390873

AVISO: El Foro Santo Tomás Moro no tiene censura previa. Esta circunstancia da lugar a la recepción ocasional de mensajes anónimos insultantes u obscenos que sólo pretenden sabotear el Foro. Se ruega a los foristas que detecten mensajes inadecuados, avisen lo antes posible a los administradores llamando a los teléfonos 629 203 900, 696 866 546 ó 609 408 204. Gracias.